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martes, 26 de junio de 2012

jueves, 19 de abril de 2012

PRENSA



Puntada sin hilo
"La crueldad de Señor Rajoy"
Arturo González
(Público.es)

Con la disculpa de la infinita reducción del déficit, se pueden cometer los más necios, atroces e injustos actos de crueldad, política y humana. Ningún Presidente de la democracia, ni siquiera el señor Aznar, ha sido tan cruel como Mariano Rajoy en sus poco más de cien días de gobierno. Cobrar a los ya mendicantes pensionistas el 10% de los medicamentos que necesiten lo confirma. Y sin que sean consistentes los argumentos de comparación con otros países en los que también se cobran, pues, y a modo de primer y más simple ejemplo, también en esos países los salarios, mínimos interprofesionales o no, suponen el doble o el triple de los salarios de España. E igual ocurre con las pensiones de esos países. Por tanto no aumentemos la vergüenza.
Pero es que, además, a esos pensionistas se les había prometido que no se disminuirían o gravarían sus pensiones, y es evidente y palmario que cobrarles los fármacos es una forma estúpida, chabacana y cruel de incrementar su malpasar en los momentos más duros de sus vidas. Es simplemente de pésimo gobernante, de gobernante cruel e inhumano, que, como siempre, se ceban y ciscan en los débiles. ¡Cómo si no hubiera otras fórmulas para reducir lo que la sumisión a la Unión Europea aconseja! Se recorta lo más fácil. Sin ir más lejos, y como defendió el señor Rubalcaba, santo sin peana en este blog, se podría financiar con impuestos al tabaco y al alcohol, que no parecen indispensables para la salud de un país. O estableciendo un impuesto sobre los premios de lotería, que están exentos. O anulando la compra de 41 aviones de combate, como ha hecho Monti en Italia. O simplemente subiendo un 1% las tarifas de renta más altas y multimillonarias.
A los demás mortales también los cobrarán hasta un 50% o 60% del importe, abriendo la puerta al chanchullo, al engaño, a la falsificación y al caos administrativo , amén de la necesidad de renovación informática de todas las tarjetas sanitarias, con el gasto cercano a los mil millones que ello supone, y el tiempo que se precisa. Es decir, otra ofensa seria a los desempleados, en especial a los ya más de dos millones y medio de españoles que no cobran prestación alguna. ¿Cómo querrá el señor Rajoy que paguen sus medicinas, que él sí puede pagar tranquilamente, quién se fía ya de este señor?
Hasta ahora, yo sentía un desprecio político hacia el señor Rajoy, pero a partir del viernes lo acompañaré de un profundo desprecio hacia su persona, paradigma de la crueldad innecesaria.

martes, 3 de abril de 2012

PRENSA

Incomprensión
Almudena Grandes
El País 3/abril/2012

Yo comprendo que la fecha no habrá sido una elección de la Zarzuela. Comprendo que el Ayuntamiento de Mostar, o el Gobierno de Bosnia-Herzegovina, o quienquiera que haya programado la visita del rey de España para el 29 de marzo de 2012, no podía tener en cuenta la convocatoria de huelga general que las centrales sindicales españolas habían fijado para esa fecha. En la educación de Juan Carlos I, la formación militar desempeñó un papel tan relevante que es muy comprensible su interés por asistir a un homenaje al ejército español, sobre todo cuando se trata de reconocer el trabajo humanitario que llevó a cabo en una ciudad asolada por una guerra tan específicamente bárbara como todas las guerras civiles. Yo comprendo muy bien todo esto, e incluso que el Jefe del Estado no apruebe la convocatoria de una huelga general, porque un rey es, por definición, una persona de orden.


Pero los trabajadores que ejercieron su derecho a la huelga el jueves pasado, no son ni más ni menos ciudadanos del Estado español que quienes se opusieron a ella. En unas circunstancias económicas muy penosas, en condiciones laborales muy precarias, 10 millones de españoles afrontaron el riesgo de llamar la atención en sus empresas, y la rebaja de un día de sueldo, para proclamar su derecho a un trabajo digno. No hicieron huelga por capricho, ni para quedarse durmiendo una hora más, ni para armar jaleo por la calle. Lo hicieron para defender su herencia, el saldo de un siglo de lucha, de cárcel, de muertos que también fueron ciudadanos del Estado español y arriesgaron todo lo que tenían, y lo perdieron, para que sus hijos, sus nietos, llegaran a vivir mejor que ellos. Eso era lo que estaba en juego en España el 29 de marzo, lo que sigue estando en juego hoy.


Por eso, lo único que no consigo comprender es lo que en la Zarzuela no han entendido.


viernes, 24 de febrero de 2012

PRENSA

El espacio público

Fernando Santiago
Diario de Cádiz

No sé si es un hándicap español, si andaluz o si en Cádiz se da de manera especial pero creo que tenemos un problema de educación y con el cuidado del espacio público. Estos días nos hemos alarmado por cómo han tratado la ciudad los visitantes o, si lo prefieren, los ciudadanos que durante unos días han ocupado las calles de Cádiz con motivo del carnaval. Días antes llamó la atención la manera en la que la ciudad se preparaba para la llegada de las hordas: jardines vallados, fuentes cubiertas y todo tipo de precauciones para evitar el destrozo del mobiliario urbano (con un gasto cuantioso en medidas preventivas). No obstante han llamado la atención los graffiti en la fachada de la Catedral y el persistente olor a meados por todo el centro. Cádiz lleno de residuos y de efluvios. No podemos echarle la culpa, tan sólo, a los visitantes. Hay algún problema con la educación de la sociedad. Ni siquiera tiene que ver con que sea carnaval, la fiesta del desenfreno. En Semana Santa después del paso de una cofradía hay una alfombra de cáscaras de pipas y cacahuetes , de bolsas de gusanitos y de todo tipo de basura. Y se supone que los seguidores de esta fiesta son gente de orden y todos ellos fieles cumplidores de las normas de la Santa Madre Iglesia. Eso por no hablar de la cera que dejan caer despreocupados los penitentes como si el suelo de las calles no fuese de nadie. El mismo ruido que a unos les parece insoportable en carnaval a otros se los parece en Semana Santa. Ruido al fin y al cabo, uno para mayor gloria de la Pasión de Jesucristo y otro descreído. Las barbacoas tampoco tienen religión pero ¿a qué dios rezan los que tiran envoltorios al suelo, los que sacan a sus mascotas a hacer sus necesidades a la calle, los que hacen botellón, los que dejan sus enseres domésticos estropeados en las aceras, los que rompen papeleras? No se trata, pues, de una creencia. No creo que un católico cuide más la ciudad que un musulmán o un ateo. Creo que en nuestra sociedad hay un desprecio absoluto hacia lo público. Que la gente hace en la calle lo que no haría en su casa: no creo que nadie mee en el pasillo de casa, ni deje una litrona vacía sobre el suelo del salón ni se ponga a dar gritos o a hacer el cafre en la cocina. Es verdad que las fiestas populares son un breve receso en las ciudades a la hora del cuidado del entorno común. Pero me malicio yo que algo hacemos mal en la educación de nuestros hijos o en la formación de la opinión pública cuando una mayoría trata de esta manera los lugares comunes. No sé si es que en el norte de Europa no hay tanta vida en la calle ni tantas fiestas populares o es que la gente es más civilizada. O siguiendo a Max Weber, algo hay en la educación católica que la sitúa en un plano de inferioridad frente al calvinismo o al protestantismo. Puede que el clima y la energía vital del sur juegue en contra nuestra. Eso sí, somos luego los primeros a la hora de exigir a nuestros gobernantes. A veces ya no es ni la fiesta porque hay algunos que no saben reivindicar sin destrozar el mobiliario urbano, en esta ocasión movidos sin duda alguna por cualquier noble causa.

martes, 10 de enero de 2012


Encender una cerilla

Juan José Téllez


Mariano Rajoy parece haberse otorgado cien días de gracia a sí mismo. En paradero tan desconocido como el de Urdangarín, quizá se convierta en el primer presidente invisible de la historia española si exceptuamos al injustamente minusvalorado Leopoldo Calvo Sotelo. Debe estar esperando a que ZP caiga del poder de una vez por todas para impedir que la prima de riesgo se dispare. O a que caiga José Antonio Griñán en la aldea de Asterix del sur para disparar medidas más impopulares todavía que las del inicio del inicio.

Su cuadrilla ya ha saltado a la plaza y pega los primeros capotazos a morlacos como la negociación de un acuerdo entre empresarios y sindicatos. Quienes no hace mucho jaleaban huelgas generales contra el gobierno socialista ahora apelarán a la necesaria ponderación de las centrales. Pero seguro que terminan echándole la culpa del paro a UGT y a CCOO, porque la patronal tiene quien le escriba y el Gobierno cuenta con bula tan absoluta como la mayoría de que goza desde el 20-N. Eso sí, los ciudadanos quizá debamos preguntarnos como ajustarnos el cinturón y bajarnos los pantalones al mismo tiempo.

En el PSOE, entre tanto, no faltará quien piense todavía que la última derrota electoral no se debe a sus propios errores sino a los perroflautas del 15-M. España es campeona olímpica en el encogimiento de hombros. No acabaremos nunca con la ley de dependencia de los bancos, pero en los comedores parroquiales se multiplican los culpables de ser pobres o, aún peor, de haber dejado de ser clase media. Así, la culpa de los desahucios no la tienen los timadores sino los timados y la falta de medios de los ambulatorios concierne a los inmigrantes y no a los gobernantes. Así, en los suburbios del cuarto mundo, las balas perdidas de la demagogia pueden provocar que el color de la piel o del acento o el pasaporte hagan arder mississippi o roma. Quienes disparan semejante munición saben corregir el refranero y conocen al dedillo que la desunión de los débiles hace la fuerza de los poderosos. La calle huele a gasolina y resultará fácil aproximar una cerilla para que se quemen los quemados.

viernes, 4 de noviembre de 2011

RECONOCIMIENTO A SANTIAGO AUSERÓN




Autor: Jack el diseñador



Santiago Auserón, premio Nacional de Músicas Actuales


El País




El cantante y compositor Santiago Auserón (Zaragoza, 1954), exlíder del grupo Radio Futura -entre 1980 y 1992-, ha sido distinguido hoy con el Premio Nacional de Músicas Actuales que concede el Ministerio de Cultura y que está dotado con 30.000 euros. El autor de canciones como Semilla negra, Escuela de calor y La estatua del jardín botánico, que en 1993 comenzó su carrera en solitario bajo el seudónimo de Juan Perro, sucede en la nómina de este premio a Joan Manuel Serrat y al dúo Amaral.
Auserón, en declaraciones a Efe, se ha definido como un "aprendiz en movimiento", un "estudiante" sempiterno. "No pensaba en este tipo de reconocimientos. Pensaba más bien en sostener la vela a pesar de las dificultades", ha manifestado minutos después de recibir la llamada de la ministra Ángeles González-Sinde para comunicarle el fallo del jurado, que ha destacado "la gran versatilidad del artista, que le ha permitido transitar desde el pop de vanguardia hasta el blues, pasando por el danzón y otros sones latinos". Además, se subraya "sus trabajos de investigación y la calidad poética de sus letras".

El músico destaca como su principal cualidad "la persistencia en tratar de que el formato de canción popular asuma riesgo creativo, que no se convierta en mercancía y en mantener su valor como aventura del conocimiento". Por ello, le gusta "meterse en complicaciones", "buscar ideas que no son fáciles" para ofrecer "una imagen de los tiempos que corren", eso sí, bajo la máxima de que "la canción tiene que ser transparente".

Su último disco, el quinto como Juan Perro, se titula Río Negro y lo publicó este año. Este último trabajo de Auserón, con doce temas, se acerca más a los sonidos de Nueva Orleáns, al jazz, el blues, el soul pero no olvida el son cubano que le caracteriza desde que empezó en solitario. Auserón ha llevado su disco por la gira Río Negro Tour, que está previsto finalice en diciembre. Sus próximas actuaciones son en Teruel, el 18 de noviembre, el 29 en Valencia y el 20 de diciembre en Mallorca.

Herencia de los negros americanos

Le queda mucho por hacer, dice, y señala que su reto más importante sigue siendo el de integrar la herencia de los negros americanos tanto en español como en inglés, pero hacerlo "con conciencia de nuestra tradición poética y musical propiamente española y ver que ese vínculo tiene coherencia, porque viene de nuestras propias tradiciones".

Auserón estudió Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid (1972-1977) y en la Université de Vincennes, París VIII (1977-1978). Como líder de Radio Futura grabó los discos Música moderna (1980); La estatua del jardín botánico (disco sencillo y videoclip, 1982); La ley del desierto / La ley del mar (1984); De un país en llamas (1985); La canción de Juan Perro (1987); Escuela de calor. El directo de Radio Futura (1989); Veneno en la piel (1990); Tierra para bailar (1992) y Memoria del porvenir.

El Ministerio de Cultura señala en su nota que "Radio Futura ha sido reconocido por diversas emisoras de radio y revistas especializadas como mejor grupo español de la década de los 80, y mejor grupo español de los últimos 25 años, según la votación de RNE, Radio 3, realizada en 2004".

A partir de 1977, Auserón publicó artículos sobre música, arte y pensamiento en diarios y revistas especializadas. Es autor de La imagen sonora. Notas para una lectura filosófica de la nueva música popular (Episteme, Valencia, 1998). Desde 1984 investiga las raíces del son cubano. Produce la recopilación de música tradicional cubana Semilla del Son (cinco álbumes, 1991-1992). Colabora en los Encuentros del Son y el Flamenco de la fundación Luis Cernuda de Sevilla (1994 y 1995). En ellos se presentan por vez primera en la Península artistas como Celeste Mendoza, Los Muñequitos de Matanzas, Faustino Oramas el Guayabero, los Naranjos de Cienfuegos, el Septeto Spirituano y Compay Segundo.

Juan Perro, en 1993

Su nuevo proyecto musical, Juan Perro, nació en 1993, en la gira Kiko Veneno y Juan Perro vienen dando el cante. Como Juan Perro graba en La Habana el álbum Raíces al viento (1995) y, posteriormente La huella sonora (1997), Mr. Hambre (2000) y Cantares de vela (2002). En su banda colaboran habitualmente prestigiosos músicos de rock, jazz, flamenco y son. Ha colaborado en discos de Compay Segundo, Kiko Veneno, Raimundo Amador, La Barbería del Sur, Malevaje, Pau Riba y Carlos Cano, entre otros. En 2007 participó junto a otros artistas españoles e internacionales en los conciertos de homenaje a Leonard Cohen, el último Príncipe de Asturias de las Letras.

La carrera de Auserón como Juan Perro se ha caracterizado por su afán de investigación, en la que destaca su profundización en las raíces del son cubano. Auserón es un músico preocupado por las nuevas tecnologías y las posibilidades que ofrece a la música. En su opinión, "en la era digital, el usuario solo debe pagar cuando saque un dinero con esa música". Para Auserón, su destino no es convertirse en un intérprete "a la altura de los mejores" ni en un "intelectual de oficio", sino "uno fronterizo y de contrabando".



miércoles, 19 de octubre de 2011

jueves, 29 de septiembre de 2011

¿FIN DE UN CICLO?



SEVILLA, 28 Sep.


(EUROPA PRESS)



La dirección del PSOE-A ha anunciado este miércoles en un comunicado su decisión de remitir a la Comisión Federal de Listas el informe de las candidaturas del Congreso y del Senado de la Agrupación Provincial Socialista de Cádiz, que ayer dejó en suspenso, una vez conocido el "compromiso público" del alcalde de Benalup y secretario provincial del PSOE, Francisco González Cabaña, de renunciar a la alcaldía por figurar en el puesto número tres de la lista gaditana a la Cámara Baja.



Esta decisión se produce poco después de que el propio González Cabaña haya reiterado en un comunicado su compromiso "irrenunciable" de cumplir con "todos y cada uno de los requisitos" que exija la dirección federal del PSOE a los candidatos, tal y como afirma haber trasladado a la Comisión Ejecutiva Provincial, Comité Provincial y Comisión Ejecutiva Regional, con lo que confirma que renunciará a la Alcaldía de Benalup si el Comité Federal ratifica su inclusión en la lista que encabeza el vicepresidente del Gobierno y presidente federal del partido, Manuel Chaves.



Previamente, fuentes de la dirección federal del partido consultadas por Europa Press habían señalado que los candidatos del PSOE al Congreso de los Diputados que sean alcaldes deberán dejar sus cargos en los ayuntamientos una vez que sean elegidos y tengan que tomar posesión de sus escaños, ya que consideran que no hay por qué pedir a los regidores que dejen sus cargos antes de que salgan efectivamente elegidos en las urnas el 20 de noviembre.



El comunicado difundido por la Ejecutiva del PSOE-A señala que esta "declaración pública" de González Cabaña en el sentido de "cumplir todos los requisitos" exigidos por el candidato Alfredo Pérez Rubalcaba "satisface las exigencias planteadas al secretario general de Cádiz", por lo que ha decidido elevar las candidaturas de dicha provincia a los órganos federales.



Junto a ello, la dirección regional socialista se congratula de la "pronta resolución de esta circunstancia que en Andalucía solo se producía en la lista de Cádiz" y valora que "ha quedado zanjada en menos de 24 horas".


jueves, 15 de septiembre de 2011

PRENSA

"La escuela de Atenas", fresco de Rafael Sanzio.


El valor de la eduación


Julian Casanova


Tribuna de El País


Cada vez está más claro que nuestra riqueza nacional obtenida en los largos años dorados del boom inmobiliario no fue a parar a la educación. La educación, como podemos comprobar un día sí y otro también, no es una de nuestras glorias nacionales, a diferencia, por ejemplo, del fútbol o, hasta no hace mucho, de los toros. Y aunque los políticos suelen hablar de la educación, la mayoría de ellos no sienten ninguna devoción hacia ella y prefieren, por el contrario, estimular la ignorancia, la burricie y la estupidez.



La educación en España provoca mucho ruido y poco debate. En términos generales, nuestros políticos sienten atracción por el poder, la comunicación, es decir, salir mucho en los medios, y por sus votantes, aunque solo por los más fieles. Como para lograr todo eso no necesitan estudiar, sentir el amor por el conocimiento, la educación les trae sin cuidado. Hablan, eso sí, de formación, pero, en realidad, quieren decir preparación, adquirir crédito profesional a través de un título, ganar dinero fácil y con rapidez. La formación es otra cosa.



Como ocurre con casi todo en la vida, no hay una única y simple verdad sobre la educación, pero hay un acuerdo bastante básico entre los especialistas en señalar que la educación significa el desarrollo integral de los individuos más allá de la preparación profesional, algo que incluye necesariamente comprender la naturaleza de las cosas y el mundo que nos rodea. La educación es una guía imprescindible para captar los entresijos de la sociedad tan compleja que hemos creado. Conocimiento, respeto por las personas y ambición por ampliar los estrechos horizontes de la pequeña comunidad de vecinos, familia y amigos en la que cada uno habitamos. Esas son tres cualidades básicas de la educación.



Con el trasfondo de la cruda crisis económica y de las altas tasas de paro que padecemos, a muchos les gusta repetir hasta la saciedad que nunca ha habido una generación tan bien formada como los jóvenes en la actualidad, lo cual, vista la historia de España de la mayor parte del siglo XX, no significa gran cosa. Ese tópico, un lugar común bastante generalizado también en los medios de comunicación, en las tertulias y en la calle, es el resultado, por un lado, de la confusión entre preparación profesional, aunque sea chapucera, y formación; y por otro, de un desconocimiento agudo y preocupante de lo que significa la educación.



Una persona educada debe ser capaz de pensar y escribir con claridad, comunicar con precisión y pensar críticamente, algo que debería ser un requisito imprescindible para los estudiantes universitarios. No hace falta conocer mucho las universidades españolas ni ser un especialista en educación para comprobar lo lejos que estamos de esa primera y fundamental premisa.



Una buena educación, además, debe proporcionar una apreciación crítica de las formas en que obtenemos el conocimiento y la comprensión de la sociedad, conocimientos básicos de los métodos experimentales de las ciencias, de los logros sociales, artísticos y literarios del pasado, de las principales concepciones religiosas y filosóficas que han guiado la evolución de la humanidad. No se puede ser provinciano, solo del pueblo o ciudad donde uno ha nacido, sin aspirar a aprender de verdad otros idiomas, ignorando a las otras culturas o los hechos históricos que han contribuido a configurar el presente. La educación debería servir también, por supuesto, para adquirir especialización o formación profesional en algún campo de conocimiento. De una persona educada, en fin, se espera que tenga algún conocimiento sobre los problemas éticos y morales, en constante cambio, que pueda ayudarle a formarse un juicio sólido y elegir entre las diferentes opciones.



El salto de la mera preparación, de un conocimiento informado, a una apreciación crítica de las cosas, a la formación profunda, puede resultar una ambición inalcanzable, pero hay que perseguirla con ahínco a través del estudio continuo, del estímulo del hábito de la atención, del arte de la expresión y del pensamiento crítico. Desarrollar los poderes del razonamiento y del análisis no es algo que se estimule mucho entre nosotros, dominados como estamos por la mentalidad de los tecnócratas y de los corredores de Bolsa, que animan a obtener beneficios inmediatos, con un desconocimiento supino de lo que significa organizar la enseñanza a largo plazo.





La educación es un privilegio que no puede dejarse en manos de los burócratas, de los amantes de las estadísticas y del currículo, de quienes desprecian a los profesores y limitan su autoridad ante los alumnos, los padres y la sociedad en general. En los tiempos en que vivimos, rodeados de ordenadores y tecnología moderna, la información puede adquirirse sin demasiada dificultad. La educación necesita mucho más, aunque en España todavía no nos hayamos enterado.








sábado, 13 de agosto de 2011

OPINIÓN


Qu´est que c´est ce merdé?

Juan José Téllez

Diario Público


Seguro que aprendimos francés con la Bardot, con Brel o con Zidane. Pero si la seño nos sacase hoy a la pizarra, tan sólo recordaríamos el célebre estribillo de La Trinca: quesquesé ce merdé? ¿Arde París?, seguro que pregunta el nuevo führer de los mercados que avanza sobre la Unión Europea marcando el paso de la oca.
Diez años después del 11-S, el terror también coloca bombas de relojería fabricadas en papel moneda. Primero tomaremos Manhattan y luego el mundo, vaticinó Leonard Cohen mucho antes de que le versionaran Lemon Brohters y los cazas de los bonos basuras que convirtieron Wall Street en Pearl Harbour. En esta nueva guerra peligra otra vez el mundo conocido; Europa como siempre es la primera en perder, Londres no anda precisamente como para defendernos y no nos fiamos ni chispa de los chinos.
La división Panzer de los especuladores bursátiles ya arrasó Irlanda, Portugal y Grecia. Luego atacaron la línea de flotación de España y de Italia, sin demasiada hostilidad, guerrilleros ni partisanos: tan sólo presentan cierta resistencia los alevines del 15-M y los maquis del sindicalismo. Poco pueden hacer las palabras y las pancartas contra esos inexorables batallones de números, esas legiones de carteristas de cuello blanco, ese nuevo Hitler de las finanzas a quien no terminamos de ponerle cara. A la señora Merkel le están quemando el Bundesbank y no se da cuenta de que también su país va a ser víctima de esta larga noche de bolsas rotas.
Han señalado con tiza la puerta del euro: las SS de un capitalismo de nuevo cuño, mucho más cruel que Tio Gilito, avanzan hacia nuestra casa. Y ni siquiera ya escuchamos la música de Wagner.

jueves, 21 de julio de 2011

DEL BLOG ROSAS & MOSQUITOS (Enrique Alcina)

No pasarán por España! Bob Dylan y Mark Knopfler se reunirán en otoño, para ofrecer una gira europea juntos, por vez primera, y no tocarán en España. Increíble, pero cierto. Anuncian treinta conciertos entre el 6 de octubre y el 16 de noviembre, de Dublin a Zurich, pasando por el Reino Unido, Francia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Austria, Alemania, Suecia, Italia y Suiza.
Maldita prima de riesgo. No querrán cantar al rescate. Dylan y Knopfler se conocieron a finales de los setenta. El fino guitarrista de Dire Straits trabajó en dos álbumes de Dylan, el glorioso Slow Train Coming del 79 y el irregular Infidels del 83. Pero ambos no salieron de gira,. Precisamente, un año después se estrenó Bob Dylan en España, memorable noche la de Vallecas, con Mick Taylor a la guitarra.


Mark está grabando su nuevo disco, pero hará un alto para encontrarse en medio de la gira interminable de Dylan, que anda ahora por su tierra, cada noche en un hotel, combinando piezas de hoy con blood on the tracks y blonde on blonde.

sábado, 16 de julio de 2011

PRENSA

Pijolandia

Fernando Santiago

Diario de Cádiz


La costa de Cádiz tiene de bueno que está dividida según el tipo de fauna que la habita en verano, muy reconocible por otra parte. Zahara de los Atunes, por ejemplo, es la costa roja madrileña desde que Javier Krahe y el Gran Wyoming empezaron a ir por allí. No sé qué será ahora del famoso chiringuito La Gata, que tuvo problemas con la Guardia Civil y en cuya ardorosa defensa salió Eva Hache más que la hermana del propio dueño, Aitana Sánchez Gijón ¿por qué sería? Desde que Luis García Montero y Joaquín Sabina tienen casa en Rota esta zona quizás compita en parte con la pedanía de Barbate. Sanlúcar fue siempre un lugar de veraneo para sevillanos distinguidos en comparación con Chipiona, que lo era de sevillanos de barriada. Novo Sancti Petri es una mezcla de madrileños y bilbaínos con la clase media con aspiraciones de la ciudad de Cádiz. Una jet set de medio pelo, sin glamour ni papel couché. Un sitio más de apariencias que otra cosa, un poco más impostado, más de postureo que otra cosa. Mucha gente pero sin grandeza. Los Caños fue siempre muy sevillana, pero de los sevillanos enteraos (si se me permite el pleonasmo), los que no querían la masificación de Regla ni la supuesta distinción de Bajoguía. El Palmar es muy madrileño, de ese tipo de gente que se pone en un chiriguito para aplaudir la puesta de sol porque en Madrid, entre tanto edificio, no hay manera de ver una y porque eso del "cielo velazqueño" es una falacia tapada por el cemento y la contaminación.


El lugar del lujo y la distinción en la provincia de Cádiz es Sotogrande. Quizás el único sitio de los pijos de verdad, los que llevan polos que no son del Piojito, que no los han comprado falsificados en el moro o en cualquier tenderete. Los que usan Dirk Bikkenbergs, Backside, Harmont and Blaine, Hackett, La Martina y Ralph Lauren pero comprados en la milla de oro de Madrid, en las tiendas originales, a su precio real. Los que no tienen que mirar la etiqueta y les da igual llevar una marca u otra porque son ricos de varias generaciones. Los que no necesitan impostar ni llevar los caballitos de La Martina que les ocupe todo el polo porque no necesitan explicarle nada al personal: sus apellidos les avalan. Son los brokers españoles, las familias de postín, los que nos han metido en este lío económico en el que estamos pero que han dejado sus mansiones y sus yates a buen recaudo, los que usan Gibraltar para que sus empresas no paguen y los paraísos fiscales para su dinero, los que al pulsar un botón ponen a temblar a media Europa, los que salen en el Hola.


Y luego está El Puerto de Santa María, que son como los de Sotogrande pero en tieso. Los que no tienen ese dinero pero quieren que todos pensemos que lo tienen. Que se compran la ropa en Las Rozas Village o en un outlet, los que gustan que la marca del polo se vea grande, los caballitos a toda pastilla en la pechera. Los que hacen fiestas en blanco y todas ese famoseo de tres al cuarto. Son los que quisieran tener casa en Sotogrande pero no tienen dinero para ello. Se conforman con que los saque Ignacio Casas y ya han cubierto el cupo de notoriedad.


martes, 5 de julio de 2011

PRENSA

Calumnia que algo queda

Juan José Téllez



Los libelistas del XIX, al menos, se arriesgaban a un duelo a muerte o a primera sangre. Los había de los que daban la cara como Bonafux, ese olvidado periodista a caballo entre dos siglos. Pero otros se ocultaban, a veces con razón porque podía rondarles el calabozo, la mordaza o la muerte, bajo nombres supuestos o bajo el anonimato, no en balde anónimo es el autor que más y mejor ha escrito a lo largo de la historia.


Ahora, enmascarados por heterónimos que nadie desentraña e inmunes por una legislación que es incapaz de hacer valer los derechos individuales sin poner en cuestión los derechos públicos de la red, cualquiera puede ponerte a parir de un burro en un blog y, sin santo ni seña ni dirección fiscal, e irse de rositas. Sin embargo, si cualquiera de los pobrecitos habladores que ponemos nuestra rúbrica a nuestros artículos nos diera por escribir un artículo sin base alguna en el que se pusiera en duda la integridad sexual de la ministra Blancanieves, del talento real de Campanilla o de la implicación del tío Gilito en la quiebra de Lehman Brothers, la demanda iba a ser de aúpa y habríamos de abrir una suscripción popular para pagar la indemnización correspondiente.Sin embargo, aunque a muchos pueda afectarnos a escala personal o profesional, es de agradecer que esos anónimos sigan clavándose como flechas envenenadas en los posts de los periódicos virtuales o de las mejores y peores webs del mercadillo informático. Constituye, desde luego, el retrato robot de una parte importante de nuestra sociedad. De aquella que tiene tiempo de oficiar como calumnistas sin sueldo, sin oficio ni beneficio, a la manera a veces de aquellas escalofriantes delaciones que condujeron a muchos de nuestros compatriotas, en otro tiempo, ante el paredón del injusticiamiento.


Ahí está Caín, de nuevo, sin nombres ni apellidos, suponiendo que todo el que se dedica a la cosa pública es un chorizo y que todo periodista es un pesebrero. Lo mismo sostienen, sin el menor atisbo de dudas, que existen cocodrilos en las alcantarillas de Nueva York y que en este país los diputados, los senadores y los ministros cobran una pensión de por vida. Algunos presumen de asumir el discurso libertario del 15M cuando en realidad son unos fachas de mil pares de narices. O aprovechan la máscara de un nick para apuñalar por la espalda a su compañero de partido o de sindicato.


No saben lo que se pierden: la dignidad de defender tu pequeña parcela de verdad o de verosimilitud ante un tribunal de justicia, el esfuerzo por opinar con veracidad sobre lo que realmente piensas y no sobre lo que te impone el fanatismo que profeses, o el prócer que pague tus insidias. Jamás seré de los que reclamen que alguien ponga coto a la libertad de la red, ni para perseguir a los pederastas -de esos ya se ocupa el servicio informático de la policía y de la Benemérita- ni para ajustarle las cuentas a esos otros cobardes. A estos últimos, permítanme decirles que son unos chuflas, unos tiralevitas, una panda de zafios, murcios y camaleones. Si así lo quieren, que me demanden. Así, por lo menos, tendrán que dar la cara y el DNI por una vez en la vida.

viernes, 20 de mayo de 2011

DEMOCRACIA REAL YA!!

Son los nuestros
Julio Anguita
Diario de Cádiz



Están hartos. Saturados de discursos y prácticas tramposas. Escandalizados de que tanto ladrón ilustre acapare los flashes y las cabeceras de los informativos en lugar de las crónicas de los juzgados de guardia. Dolidos por causa de la sordidez de las políticas al uso, aparentemente dictadas por esos inventos exculpatorios denominados mercados. Atónitos ante la degradación y caricaturización de conceptos como Justicia, Libertad o Democracia. Zaheridos por el permanente agravio que suponen el despilfarro de una minoría frente a los esfuerzos infructuosos para supervivir, de una mayoría. Lúcidamente rebeldes ante una pasividad generalizada y además cultivada por la cultura oficial instalada en medios de comunicación, el adocenado lenguaje político al uso y los penosos discursos de tantos tenores huecos.

Se han lanzado a la calle y la siguen llenado sin complejos, poniendo en evidencia a quienes debían y debíamos haberlas llenado antes. Todavía no son conscientes del todo del valor y del ejemplo de su acción; todavía no han caído en la cuenta de lo que apuntan, de lo que han empezado a entreabrir y orear. Tienen la ingenuidad y la imprudencia de todos aquellos que se han atrevido a decir que el rey está desnudo y que la farsa es eso, una farsa.

Y lo hacen -a tenor de las declaraciones de sus portavoces- con una finísima mezcla de sentido común, valentía moral y madurez ciudadana que los hace casi únicos en este páramo berroqueño en el que la Ética y los valores ni cotizan en bolsa ni tampoco en las urnas. España siempre se parece a sí misma. Por las trazas se deduce que ellos se suman con fuerza joven a una minoría que siempre ha intentado acabar con esa miseria de nuestra historia. Tienen vocación de mayoría cívica capaz de desalojar de su aconchado caparazón a esa otra mayoría que traga connivente y cómplice.

Los acompañé por las calles de Córdoba el día 15 y me he sentido uno de ellos. A mis años y con la hoja de servicios amarilla de tiempo he sentido el impulso de intensificar ante mí y ante los míos, mi nunca abandonada lucha. Son los nuestros; y esta expresión quiere poner especial énfasis en la acepción de pertenencia que el posesivo conlleva; son los nuestros porque les pertenecemos. Son los nuestros porque rezuman aquella voluntad de cambio que otrora dio sentido a nuestra apuesta política. Lo han dejado claro, son apartidistas pero no apolíticos. Gracias compañeros y compañeras por esa decencia y sabiduría que por desgracia sólo están al alcance de vosotros y unos pocos más.

Creo que nuestra militancia comunista exige de nosotros y a título personal, enrolarnos, comprometernos y engrosar sus filas sin más soldada que la gratificante sensación de que volvemos de nuevo a galopar hacia Utopía; o lo que es lo mismo hacia la honestidad, la justicia, la igualdad y el lenguaje limpio y veraz al servicio de la comunicación de ideas.

Cuando acabe el coro de grillos en el que el bipartidismo y adheridos han transformado la campaña electoral y asistamos al rigodón de pactos, repactos y contrapactos, no olvidemos que ya hay quien nos mira limpia y organizadamente; ya hay quien nos va a demandar algo más que lo políticamente correcto para hoy y hambre para mañana. Los mejores editoriales, las más incisivas crónicas, los más claros análisis y los juicios más justos no se hacen ahora en los medios (casi siempre mediados) sino en las calles y plazas de España.


miércoles, 18 de mayo de 2011

PRENSA

María José Campanario y su señora madre

Juan José Téllez

(Diario La Voz)


Imagino el quinario por el que está pasando María José Campanario y su señora madre, menudo berrinche porque las hayan pillado con las manos en la masa trajinando una paguita a cambio de una morterá de euros, como si compraran pesetas a duros. Como el sinvivir que tendrá ese Carlos Carretero, emprendedor como pocos, prócer de nuestro tiempo, que empezó calentando a guantás los carrillos de quienes pillaba en los calabozos de los queus que el gobernaba en Ubrique y ha terminado calentando su propio bolsillo con el cómo me la maravillaría yo de este circo de tahúres y bribones en que estamos convirtiendo nuestra ya no tan joven democracia.

También se me ponen los vellos como escarpias al ponderar el mal trago que estarán sufriendo todos aquellos -quizá no sean todos los que son ni estén todos los que sean- empurados por el pufo de los eres. Qué penita lo del Gürtel por un par de trajes, con lo elegantes que aparecían todos ellos durante la boda de la hija de José María Aznar en el monasterio de El Escorial. Qué dolor más grande de los que caen en manos de Hacienda por defraudarla, por más que sean tan grandes como Lola Flores que en paz descanse, o les trincan con un carnet falso medio escaneado en Gibraltar con el corazón partío.


Pero, ¿qué quieren que les diga? A mi me da más pena, penita, pena los cuatro millones y medio de parados, y sobre todo ese millón a dos velas, que no cobra nada a no ser que se las ventile en las chapuzas de la economía sumergida. Soy capaz de ponerme a llorar o a cantar fados cuando veo que hay gente que vive con un subsidio de 420 euros mensuales, a tenor de los sueldos que se barajan entre los directivos de la banca, de las empresas energéticas, de telefonía o los controladores aéreos por poner un caso. Prefiero que me llamen demagogo que sinvergüenza. Y suelo atragantarme con las piedras de molino.

No me busquen dando jipíos por un cargo público que deja de serlo, salvo porque lo sustituya alguien con menos merito y no sólo pierda él sino que todos perdamos. Me da coraje, sin embargo, cuestiones nimias, de esas que no suelen aparecer a cinco columnas, ni abren telediarios ni informativos de radio, salvo la boca que bosteza eternamente de los grandes gobernantes. Como que a un sin nada le cierren el albergue al tercer día de estancia, que una vieja se gaste lo que no tiene en ir a visitar a su hijo quinqui a una cárcel lejos de las líneas de autobús convencionales o que un chaval se cabree cada vez que le hablan de la generación nini: ni curro a la vista ni esperanza de haberlo, salvo contratos basura y oficios de pinche, con dos títulos si se tercian colgados de la pared. Me da el chungo por una puta a la que expulsan de España porque un funcionario olvidó poner en el informe que era víctima de la trata y denunció a su chulo.

Visto lo visto, comprenderán sin duda que así nunca lograré emocionar a mis lectores ni que me inviten como colaborador a uno de esos programas de televisión en los que, quizá por aquello de las bienaventuranzas, se paga a precio de oro el kilo de basura.

lunes, 18 de abril de 2011

OPINIÓN



La hora de las penitentas
Juan José Téllez



No es moco de pavo que las políticas de igualdad alcancen a las hermandades de toda Andalucía y muy especialmente a las de Sevilla. Más de uno pensarán que ZP ha pedido asilo político en el Vaticano. Y eso que algunos trogloditas –lleven o no capirote– siguen pensando que el arzobispo Juan José Asenjo es un jipi por transigir con estas modernidades y suprimir el veto que pesaba sobre las penitentas en El Silencio, El Santo Entierro y La Quinta Angustia. Más temprano que tarde asistiremos a la aplicación de la cremallera entre costaler@s, con la única venia del fisioterapeuta de turno. Éste puede ser el principio de una larga amistad: la que lleve también a que las mujeres puedan ejercer de sacerdotisas en los rituales de la Iglesia Católica, como ya ocurre desde hace mucho en los de la Iglesia Anglicana, tan similar en su origen a la Santa Madre, hasta que llegó el vivalavirgen de Enrique VIII. Cierto es que ni soy católico ni capillita por lo que cabe inquirir quién me da vela en esta procesión. Pues simple y llanamente profeso esa extraña religión que es la de exigir los mismos derechos respecto a los mismos deberes en cualquier parcela de toda democracia. Menos soy partidario de la monarquía –viva el 14 de abril aunque sea con retraso– y tampoco parece sensata la pervivencia de la ley sálica que impide que las infantas, aún siendo mayores de edad que el Príncipe Felipe, se vean relegadas en la línea de sucesión al trono. Las mujeres deben estar donde quieran. Otra cosa distinta es la viabilidad de acabar con ciertas instituciones o reformarlas: esto es, si existiera la pena de muerte, la mujer podría presentarse a un concurso-oposición al innoble cuerpo de verdugos, pero por fortuna en nuestro país no existe –todavía– la condena a muerte. En el asunto de las cofradías de Sevilla, ya les vale. La presencia de nazarenas ya era habitual en las hermandades del resto de las diócesis andaluzas e incluso en algunas de las estaciones de penitencia, ejercen como costaleras, tal es el caso de la Hermandad del Trabajo y Luz, de Granada, también conocida como La Lanzada y Caridad. Y eso que el asunto venía de lejos, cuando en el Sínodo de 1604 el cardenal Fernando Niño de Guevara estableció que los cofrades debían vestir túnicas sencillas de lienzo basto y también prohibió que las mujeres pudieran disciplinarse. Bien por el Cardenal: bastante disciplina recibían y siguen recibiendo las mujeres, aún hoy en día, por parte de sus santos particulares como para flagelarse de propina una vez al año. Ahora, mientras Sarkozy persigue a los burka en Franca y Túnez equiparará la presencia de unos y de otras en el Parlamento, las mujeres andaluzas ya pueden ofrecer a sus dioses el enigma de su pecado al bies de un hijo de Dios o de mujer o al pairo de cualquier Dolorosa. Ahora les toca a ellas abrirse paso aunque sea a dentelladas para intentar también otro peligroso vía crucis, el de asumir también los principales cargos directivos en sus hermandades. Lo único que no me queda claro de todo este asunto es si los hombres podrán salir también vestidos de mantilla en algunas penitencias.