jueves, 4 de diciembre de 2008

TINTERO DIGITAL

Por la senda de la historia de Benalup-Casas Viejas
Salustiano Gutiérrez Baena

Este pueblo está hecho de viajes, de llegadas y sueños. Un paseo por su historia nos ayudará a olfatear el rastro dejado. Si partimos del siglo XIX con la formación del pueblo, nos tendremos que detener en el hecho de que una buena parte de los inmigrantes que lo formaron se trasladaron aquí buscando mejores condiciones económicas y sociales. Nuestro despegue en el último cuarto del siglo XIX hay que relacionarlo con la crisis finisecular, pero también con el ahogamiento de las clases populares provocado por la Restauración. El hecho de que una gran parte de estos primeros pobladores procediera de la Serranía de Ronda, (también del Campo de Gibraltar, la madre Medina, la tía Alcalá o la Sierra de Cádiz), donde otros antes habían tenido que dedicarse al bandolerismo, confirma esta hipótesis. Llegaron de Algatocín (donde había nacido el que sería primer alcalde, Bernardo Cózar), Juzcar, Zaraján, Alpandeire, Benalauría, Guaro, Jimena, Casares, Atajate… “casi desnudos, ligeros de equipaje” pero con la mochila a cuestas llena de sueños. No obstante, una cosa es lo que se busca y otra lo que se encuentra, porque otra constante histórica es la existencia de intereses opuestos que para su desarrollo necesitan pisotear la voluntad del que aspira a ser.

A principios del XX la lucha por la libertad es la lucha por la supervivencia, por el viejo principio de la tierra para quien la trabaja. José Olmo introduce el anarquismo, la ideología de la libertad en su huida de Medina y su búsqueda de un lugar donde respirar sin ahogarse. En este contexto hay que reseñar la huelga de 1914 y el suicidio de Gaspar Zumaquero. El fugaz y breve itinerario debe pararse en el grito más conocido y mediático de nuestra historia, aquel que acallaron a balazos las fuerzas del orden de la República el 12 de enero. El optimismo de la voluntad de José Suárez se plasmó en las comunidades de Malcocinado y Torrecillas pero no tuvieron tiempo de desarrollarse porque la cruzada contra la emancipación que invadió España en julio del 36 acabó con la tímida esperanza que habían representado, ahogando, de paso, a personajes como “La Libertaria” El primer franquismo representó un paso atrás, escenificando la durísima represión sufrida como un castigo a esa ansia libertaria. En el segundo franquismo comenzó a aparecer el pan, empezó en Las Lomas, al mismo tiempo que hubo que ir a buscarlo a Torrent o poner ladrillos y luego llegó al pueblo. El circo también vendría más tarde. El 8 de abril de 1977 un grupo de amigos que estudiaban en Cádiz escribieron en la calle Rafael Bernal “Casas Viejas Independiente ya. Juventudes Libertarias”. Esa frase reanudó un movimiento que culminaría el 20 de marzo de 1991 con la segregación de Benalup, al que más tarde se le añadió lo de Casas Viejas, aunque viejos luchadores como “Angelín” no pudieran ver sus sueños hechos realidad. Y el carnaval siempre presente, unas veces más, otras menos, pero siempre a cuesta de la libertad. El pueblo inició un proceso de desarrollo, de aceleración, de recuperación del tiempo perdido que lo llevó a cotas de bienestar material nunca alcanzadas. Ese proceso, el mismo que el sufrido en el resto de España, pero en nuestro caso más tardío y rápido en su última fase, fue el pago de una deuda histórica y como tal, su resultado no puede ser aprovechado por nadie, ni en nombre de nada, para que ni una sola de las personas que vive en este pueblo de viajeros y de luchadores por la libertad, vea disminuida ni en un ápice ese concepto que ha sido el hilo conductor de la historia de este pueblo. Pero no es una meta lo que buscaban los primeros pobladores de la Serranía de Ronda o los de la huelga contra el Destajo del 14, los del 33 o los que escribieron la palabra en la pared o los que pedían el término natural y justo en el 91 …, lo que buscaban, como no lo encontraron, lo convirtieron en su camino. Y aunque a algunos lo intenten con profusión de medios, esa vereda no se puede borrar, porque esa senda es la seña de identidad de un pueblo hecho de viajes, llegadas y sueños.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¡qué bonito hijo!

Anónimo dijo...

sigue dedicándote a lo que te gusta para que los demás conozcamos un poco más a nuestro pueblo y no te encomiendes a los dioses jaja

choripub dijo...

Bonito paseo por la historia de nuestro pueblo de la mano de Salustiano, si señor, enhorabuena.

Anónimo dijo...

Te doy un 8'5 Salus como tu a mí en los comentarios de texto históricos, je je je...

Andrés J. García